Como hacer la visita al veterinario menos estresante

visita menos estresante

Para algunos gatos la visita al veterinario puede suponer una pequeña pesadilla al igual que a nosotros cuando tenemos cita con el médico (¿quién no tiene cierto respeto al dentista por ejemplo?). A continuación daremos una serie de consejos sobre cómo hacer la visita al veterinario menos estresante para nuestro gato y lograr que la visita al veterinario deje de ser misión imposible.

Tener un gato en casa implica como es lógico unos deberes (unos morales y otros también legales) entre los que está el vacunarlos, desparasitarlos e incluso hacer una o dos revisiones anuales por lo que si todo va bien y nuestro gato no se nos pone enfermo tendremos que acudir a nuestro veterinario. Pongámonos primeramente en la piel de nuestro gato para poder llegar a entenderlo. La clínica veterinaria es un lugar desagradable para ellos, suele haber gente que no conoce, olores extraños (a otros animales, a productos de limpieza…), ruidos extraños y otros gatos (y a veces dueños) nerviosos. Lo habitual en estos casos es (o mejor deberíamos decir sería) que después de una o dos visitas a ese extraño lugar el gato asocie la clínica con una experiencia desagradable y sienta miedo.

Por ello es fundamental seguir una serie de pautas para que la visita de su gato al veterinario sea lo menos estresante posible. Entre ellas destacamos:

  • Transportín: el uso de un transportin adecuado es fundamental. Lo ideal es que sea de material plástico, robusto y fácil de limpiar. Preferiblemente que se abra por arriba o se desmonte su tapa para que sea más sencillo introducir al gato. Es fundamental acostumbrar al gato al transportín, para ello, deberás dejarlo en un lugar de la casa accesible para el gato para que pueda interaccionar con él, pasar dentro a jugar y sea un elemento más de la casa para el gato; de esta forma, lo puede asociar con cosas positivas (jugar, dormir, comer …) y meter el gato al transportín será menos estresante.
  • Introducción en transportín: mete dentro del trasportín objetos con los que su gato esté familiarizado: prendas de ropa, algún juguete, etc… Frota suavemente una prenda alrededor de la cara de tu gato par que capte su esencia y después frota el transportín con ella y déjala dentro.
  • Feromonas felinas: el uso de feromonas felinas es muy útil a la hora de reducir el estrés de nuestro gato. Rocía el transportin con feromona facial felina 30 minutos antes de meter al gato. Si tu gato se estresa con facilidad podemos hacer uso de algún tipo de medicación ansiolítica para que le sea más llevadero el viaje, consúltanos.
  • A la hora de introducir el gato en su trasnportin, hazlo de forma relajada pero con decisión. Existen diversas técnicas para hacerlo; consúltanos y te las explicaremos para que puedas descubrir cuál es la que mejor se adapta a tu gato.
  • Cubre el transportin con una manta o toalla durante el viaje y así ayudarás a que tu gato se sienta más seguro y calmado.
  • Maneja el transportin con cuidado evitando golpearlo o balancearlo. Si viajas en coche, asegúralo en el reposapiés o el asiento para que no se mueva.
  • No te estreses y mantén la calma: evita los ruidos y trata de hablar en voz baja sin alzar la voz.
  • A tu llegada a la clínica, no dejes el transportin en el suelo. Déjalo siempre en alto; tenemos en la clínica sitios especialmente dedicado a ello. Pregúntanos.
  • En consulta no abras el trasnportin, deja que lo hagamos nosotros. La mayoría de los gatos se sienten seguros dentro y el veterinario abrirá el transportin cuando vaya a explorar al gato.

Siguiendo estos consejos, la visita al veterinario será mucho menos estresante para tu gato. Si sigues teniendo cualquier duda, consultanos y te asesoraremos de lo mejor para ti y tu gato.

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