Preguntas Frecuentes

Información gatuna de primera mano

edad equivalente de mi gato

Tabla de equivalencia edad humanos. Fuente: ISFM

Un gato vive de media unos 12-14 años, equivalentes a unos 64-72 años humanos. Cada gato en función de su edad tiene unas necesidades tanto de alimentación como de cuidados: vacunaciones, chequeos, etc…

Nuestros Planes de Salud +VidaPlan para gatos están especialmente diseñados para prevenir y detectar a tiempo los problemas más habituales en cada etapa de edad. Proporcionan todo lo que tu gato necesita en función de su edad, no dejes de consultarlos: +VidaPlan Gatos

Si. Cuando recogemos de la calle o nos dan un gato es imprescindible independientemente de su origen acudir a la clínica a la mayor brevedad posible.

Comprobamos mediante una revisión completa que el animal goza de buena salud. Se realiza un análisis de heces de cara a individualizar el protocolo de desparasitación del gato y comenzar a vacunarlo cuando corresponda.

Es necesario descartar mediante un test enfermedades víricas como la Leucemia y la Inmunodeficiencia. Estas recomendaciones son más importantes si cabe si ya tenemos otro gato en casa y pretendemos introducir uno nuevo.

Esta primera visita es también una oportunidad para resolver cuantas dudas surjan, en especial a “padres primerizos”.

Si acabas de adoptar un gatito ponte en contacto con nosotros, estaremos encantados de que nos lo presentes 🙂

Si es un gato adulto que no sale al exterior y se alimenta de pienso el riesgo es prácticamente inexistente. Aún así siguiendo las medidas de manejo y de higiene recomendadas no debería de haber ningún problema.

La desinformación en este tema puede ser muy perjudicial para tu gato. No dudes en consultar la entrada del blog sobre la Toxoplasmosis y compartirla con toda aquella persona que pueda interesarle.

También puedes contactar con nosotros y podrás informarte sobre los riesgos reales de la toxoplasmosis. Podremos además recomendarte las medidas generales necesarias para que tu familia (bebé incluido) conviva con garantías con tu gato.

Ponte en contacto con nosotros para que podamos darlo de alta como animal perdido en el SIAMU. Puedes también tratar de hacerlo tu mismo llamando al 968236458.

En caso de que no vaya identificado con microchip no desesperes, trata de buscarlo por los alrededores. Difunde su desaparición a través de clínicas veterinarias, redes sociales, etc… aportando la mayor cantidad de información posible.

Tienes más información al respecto en nuestra entra del blog Que hacer si se pierde nuestra mascota.

Un gato no tiene por qué rascar donde no debe. La clave es educarlo correctamente y que tenga acceso a un rascador adecuado. No solo en cuanto a tamaño sino a localización del mismo, generalmente zonas de paso o cerca de donde rasca. Puedes cubrir temporalmente esas zonas con materiales desagradables a su tacto mientras se acostumbra a su rascador. Ejemplos de estos materiales pueden ser el papel de aluminio o la cinta adhesiva de doble cara.

Existen también en el mercado diversos productos que pueden ayudar a lograr que el gato rasque donde debe. Te invitamos a que te pases por la clínica, nos cuentes tu problema y así podamos orientarte. Te ayudaremos a solucionar el problema y tus muebles, tu gato y tu nos lo agradeceréis!! 🙂

Los gatos tienen por costumbre mordisquear diversos vegetales. El problema es que existen multitud de plantas que son tóxicas para ellos. Unas producen alteraciones gastrointestinales como la Flor de Pascua. Otras como las Lileáceas son altamente tóxicas y pueden causarles la muerte por fallo renal.

Si tienes plantas y gatos en casa, asegúrate que éstas no son tóxicas para ellos. Comprueba el listado de plantas tóxicas en el siguiente enlace: Listado Plantas Tóxicas. Te recomendamos que las busques por su nombre científico.

Si sospechas que tu gato ha podido ingerir alguna planta tóxica ponte en contacto con nosotros de forma urgente.

En ocasiones puede resultar complicado. Lo ideal es contar con un transportín adecuado, preferiblemente de material plástico de los que se abren por arriba. Es conveniente que dicho transportín esté en casa al alcance del gato para que se habitúe a él. Es conveniente lavar bien el transportín antes para evitar olores que recuerden a experiencias desagradables. Puedes ayudarte con el uso de feromonas felinas (Feliway spray) para aplicarlo al transportín antes y hacer que éste huela a algo familiar.

En cuanto a la técnica en si ya es cuestión de cada gato. Unos puedes meterlos con el transportín abierto por la mitad y después taparlo. Con otros hay que usar la técnica de la sorpresa yendo de espaldas al mismo para que no lo vea y después girarnos e introducirlo rápido. Con otros a veces funciona mejor poner el transportín en vertical, etc… También puedes ayudarte de una manta para envolver al gato antes de introducirlo. Así evitamos que vea y se escape o nos acabe arañando.

Puedes consultar algunos vídeos de estas técnicas en nuestra sección de vídeos.

Lo más adecuado es alimentar a nuestro gato con dieta comercial de calidad ya que es lo más equilibrado. Esto significa que ni le faltará ni le sobrará ningún nutriente. Es además de vital importancia que le proporcionemos a diario dieta húmeda (latas).

Si decidimos dar comida casera a nuestro gato hemos de tener muy claro que no debe de superar un 10% de su ingesta diaria. El motivo es no alterar el equilibrio que le proporciona su dieta comercial. Alimentos ricos en proteínas (como el pollo por ejemplo) serían los más adecuados para este cometido. Debemos de huir de todo alimento rico en calorías y más siendo la obesidad felina uno de los problemas de salud más frecuentes e importantes.

Si bien hay alimentos no muy adecuados para la dieta de un gato, existen además algunos de ellos que son tóxicos: cebolla, ajo, aguacate, chocolate, etc…

Te invitamos a que te pases por la clínica y podamos recomendarte la mejor dieta para tu gato en función de su edad y sus características. También tienes a tu disposición en nuestro blog la entrada sobre La Alimentación, el pilar básico.

Sin lugar a dudas. La esterilización aumenta la esperanza de vida del gato al prevenir multitud de enfermedades y problemas de comportamiento. Está científicamente comprobado que el gato esterilizado vive más años.

Es muy raro que un gato esterilizado marque con orina. En el caso de las hembras les evitamos el estrés de estar en celo continuamente y no poder aparearse. Ambos sexos tienen menos tendencia a escapar una vez castrados.

Puedes ampliar información al respecto en nuestra entrada del blog ¿Por qué debo esterilizar a mi mascota?

Si tu gato/a aún no está esterilizado/a contacta con nosotros y le haremos una revisión gratuita preoperatoria. A su vez te informaremos de todo lo necesario en relación a su esterilización.

El gato es un animal que bebe bastante poco por naturaleza ya que desciende del gato salvaje africano. Por este motivo es propenso a padecer diversas enfermedades de las vías urinarias por ejemplo.

Si tu gato bebe más de lo habitual es muy probable que se trate de un síntoma denominado polidipsia. Esto es común a diversas enfermedades todas de relevancia y que conviene detectar cuanto antes para evitar males mayores. Ejemplos serían la enfermedad renal, los problemas de tiroides, la diabetes, infecciones de orina, etc…

Es habitual que si el gato bebe más cantidad de agua también orine más cantidad o con mayor frecuencia que antes. Esto puedes detectarlo en su bandeja de arena.

Si tu gato bebe más que antes contacta con la clínica a la mayor brevedad. Podrás concertar una cita con nosotros y descubriremos porque tu gato bebe más de lo habitual para poder ayudarle.

Si nuestro gato come más que antes pero lo vemos más delgado y activo es posible que padezca del tiroides. Es necesario detectar el problema lo antes posible. Puede ser que nuestro gato coma normal pero aún así también pierda peso. En este caso es necesario descartar también otro tipo de enfermedades frecuentes en animales mayores de 7 años.

Puedes informarte más de los problemas de tiroides en gatos en este artículo de GEMFE.

En cualquier caso si crees que tu gato ha perdido peso no dudes en contactar con nosotros lo antes posible. Estaremos encantados de ayudarle.

Si tu gato ha dejado de comer te aconsejamos que contactes con nosotros a la mayor brevedad posible.

Si tu gato ha dejado de comer indica que padece una enfermedad grave. Los gatos esconden sus síntomas de enfermedad. Si detectamos que ya no come es porque la enfermedad que trataba de esconder ha avanzado y ya no puede seguir aparentando normalidad.

Además un gato que por cualquier motivo coma menos o deje de comer puede desarrollar en poco tiempo una grave complicación hepática denominada lipidosis hepática. En estos casos al problema inicial se le suma esta complicación del hígado.

Si tu gato ha dejado de comer contacta con nosotros lo antes posible. Cuanto antes sepamos que le ocurre antes podremos tratarle correctamente para ayudarle y que recupere el apetito.

La obesidad felina como ocurre en las personas es una enfermedad en aumento con graves repercusiones para su salud. No se trata simplemente de un tema estético. La vida sedentaria, la alimentación sin control, los “extras”, etc… son importantes factores de riesgo para la obesidad de nuestro gato.

Cuando esterilizamos a un gato es necesario adaptar su alimentación y controlar la cantidad diaria que come. De esta forma evitamos que el animal coja peso.

Si nuestro gato ya tiene sobrepeso o esta obeso no vale simplemente con alimentarlo con un pienso “light”. Se hace necesario diseñar un plan de adelgazamiento adaptado a cada gato. Es imprescindible conocer su peso actual y su peso ideal. Se prescribe la dieta adecuada, la cantidad diaria de la misma y el ejercicio/juego del animal.

Si tienes un gato con sobrepeso u obeso visítanos y estaremos encantados de asesorarte y ayudarte a que tu gato recupere la forma. De este modo lograrás que tenga una mejor calidad y esperanza de vida.

Más información sobre obesidad felina en la web de GEMFE.

Cuando un gato deja de jugar (independientemente de su edad), se vuelve menos activo y/o deja de subirse a donde solía hacerlo antes, lo más habitual es que sea por dolor. Con frecuencia dicho dolor está asociado a problemas articulares como la osteoartrosis.

El gato es un experto en camuflar sus síntomas como el dolor. Como además a menudo éste es de aparición lenta y progresiva y ocurre a partir de cierta edad (de los 7-8 años en adelante) la mayoría de las veces el propietario no lo detecta o simplemente lo achaca a “la edad”.

Si tu gato ya no juega y está menos activo no lo achaques a “la edad”. Pídenos una cita para poder diagnosticar su problema. Te proporcionaremos nuestro cuestionario de movilidad felina para poder valorar correctamente los cambios ocurridos. En breve verás como “rejuvenece” y vuelve a ser el de antes!!

Para conocer algo más del dolor en el gato no dudes en consultar nuestra entrada del blog El dolor en nuestras mascotas. Para conocer más a fondo los problemas de los gatos asociados al paso de los años te recomendamos la entrada de Tu mascota se hace mayor.

El gato es un animal que por su evolución esconde sus síntomas de enfermedad. Por este motivo cualquier cambio debería de preocuparnos.

Este es un listado de aspectos fundamentales que deberíamos de vigilar en nuestro gato:

  • -Tenga el pelo mate y ya no se acicale.
  • -Se aísle del entorno (dueño, otros animales) y se esconda.
  • -Pierda sus costumbres o hábitos.
  • -Le cueste más subir o bajar de alturas o haya dejado de hacerlo.
  • -Le huela la boca.
  • -Coma menos (o deje de comer del todo).
  • -Coma más, independientemente de que mantenga, suba o baje de peso.
  • -Pierda peso.
  • -Beba u orine más de lo habitual.
  • -Vomite o tenga diarrea o heces blandas.
  • -Esté estreñido.
  • -Haga sus necesidades (orina y heces) fuera de su bandeja de arena.

Puedes leer nuestra entrada del blog Tu mascota se hace mayor.

Si tu gato presenta alguno de estos signos es muy probable que esté enfermo. Te recomendamos que te pongas en contacto con nosotros. Te daremos una cita para poder determinar su problema y ponerle solución antes de que se complique.

Es posible que sea por un problema de aversión con la bandeja o el sustrato (arena). Puedes tratar de mejorarle las condiciones en ese sentido siguiendo las recomendaciones de nuestra entrada del blog ¿Por qué orina mi gato fuera de la bandeja?

Sin embargo puede que no sea un problema con la bandeja/arena y el gato padezca algún tipo de patología. Esto es más probable si vemos que tiene dificultad al orinar, va más veces a la bandeja, pasa más tiempo en ella o detectamos sangre en su orina.

En estos casos es altamente recomendable acudir a la clínica para investigar la patología que padece el animal. Así evitamos que entre otras consecuencias el gato acabe obstruyéndose y se complique el problema.

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