Inseminación artificial

La inseminación artificial en nuestras mascotas hace tiempo que dejó de ser una práctica utilizada exclusivamente por los criadores para convertirse e n una técnica de reproducción útil para muchos propietarios de mascotas que por diferentes motivos (sentimental, económico, etc…) desean criar con su mascota y tener una camada de la misma en casos donde la monta natural no tiene éxito o no es posible.
En condiciones normales es decir en ausencia de problemas o alteraciones la monta natural suele ser efectiva la mayor parte de las ocasiones siendo la naturaleza muy sabia en estos casos. Sin embargo no son raras las ocasiones en las que la monta natural no puede producirse por diferentes motivos: problemas de comportamiento (hembras dominantes que no dejan ser montadas por el macho aun estando en celo), problemas de conformación de algunas razas (bulldog, basset hound, etc…), alteraciones patológicas (dolor de caderas, columna, etc…), inexperiencia, separación de los animales en el tiempo o geográficamente, etc…

Para realizar la inseminación artificial se necesita una hembra receptiva en su momento óptimo de fertilización y el semen de un macho. La efectividad de l a inseminación artificial irá decayendo desde un 60-90% cuando se usa semen fresco, un 50-70% si es refrigerado hasta un 30% en caso de que sea congelado.

Conviene recordar que el ciclo sexual de la perra tiene diferentes fases (denominadas proestro, estro, metaestro y anestro) siendo solamente unos pocos días del celo los realmente fértiles . Habitualmente se aconseja cubrir a la hembra al 7º, 9º y 11º día tras empezar a manchar aunque debido a que la duración de las fases del ciclo sexual entre distintas hembras es muy variable lo ideal es que el veterinario trate de detectar esos días más fértiles mediante una serie de sencillas pruebas que unido a la sintomatología harán que la inseminación tenga más posibilidades de resultar exitosa.

inseminacion artificial 2Dichos tipos de pruebas consisten básicamente en dos, las citologías vaginales y los análisis de hormonas (progesteronavprincipalmente). Mediante las citologías (habitualmente un par al menos, separadas entre sí 2 o 3 días) podemos detectar la fase del ciclo en la que se encuentra la perra en función del tipo de célula predominante en las mismas. Aún más eficaz y por lo tanto aconsejable resulta el determinar los niveles de progesterona en sangre ya que dicha hormona esta íntimamente relacionada con el momento de la ovulación en la perra. Dicha ovulación es el momento clave que realmente viene marcado por la hormona LH aunque la medición de ésta no se suele realizar habitualmente por el elevado coste de la determinación y la frecuencia con que habría que realizarla (cada 12-24h).

Para obtener el semen es aconsejable contar siempre con la ayuda de la hembra en celo y debemos conocer no solo la fisiología reproductiva sino también el comportamiento y temperamento del perro en cuestión todo ello como es lógico acompañado de un ambiente tranquilo. La técnica consiste en u n masaje prepucia la compañado de presión constante detrás de los bulbos para finalizar realizando la rotación peneana tal y como sucede de forma fisiológica.

Como paso previo a la inseminación tras haber determinado el momento idóneo para la misma se debe realizar una contrastación seminal (estudio del semen) donde se valora el volumen, color, ph, motilidad, viabilidad , concentración y anomalías de los espermatozoides descartando como es lógico todo aquel semen que no tenga unos valores mínimos de calidad.

inseminacion artificialUna vez realizado todo el proceso podremos confirmar al cabo de unas pocas semanas la gestación de nuestra perra mediante ecografía o bien una radiografía a termino para conocer el número de cachorros e incluso en ocasiones la disposición de los mismos en el canal del parto. Si nuestro deseo se confirma seremos testigos del nacimiento de las crías al cabo de los dos meses aproximadamente desde la fecha de inseminación y viviremos una experiencia muy enriquecedora en compañía de nuestra mascota.

¿Y en el caso del gato?

Para finalizar conviene describir las particularidades básicas de la inseminación artificial en el gato donde no resulta una práctica muy habitual. El ciclo sexual de la gata es diferente al de la perra ya que son hembras de ovulación inducida es decir, que no ovulan por sí solas sino que lo hacen tras el estímulo que les supone la penetración del macho. Por este motivo resulta necesario desencadenar en las mismas la ovulación mediante tratamiento hormonal. El semen del gato en estos casos se suele obtener con el animal sedado mediante los suaves  impulsos de la electroeyaculación y la inseminación propiamente dicha en ocasiones se realiza con la hembra anestesiada por laparotomía.

Para cualquier aclaración no dude en contactar con nosotros, deje en nuestras manos la reproducción de su hembra aumentando así las posibilidades de éxito reproductor.

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